Recopilación de Refranes y Dichos Populares.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Ya acaecido el hecho, tarde llega el consejo.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Ya el dado echado, estemos a lo que diga el dado.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Ya entre locos me metí, y lo que fuera de ellos será de mí.
Ya es viejo Pedro para cabrero.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomó lección.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Ya que el agua no va al molino, vaya el molino al agua.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Ya que no ceno, daca el pandero.
Ya que no eres casto, se cauto.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Ya viene febrero, que se lleva la oveja y el carnero. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Yantar queso de oveja y vino manchego beber, es un placer.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Yedra que no se pega al muro, tiene mal futuro.
Yegua cansada, prado halla.
Yemas de abril, pocas al barril.
Yendo y viniendo, hay quien se queda durmiendo.
Yendo y viniendo, lo que había de ser va siendo.
Yernos y nueras, en las afueras.
Yerro es ir de caza sin perro.
Yerro es tomar lo que no podrás tornar.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Yeso y cal encubren mucho mal.
Yeso y capa mucho tapan.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Yo como tú y tú como yo, el diablo nos juntó.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Yo guiso la comida y otro se lleva la propina.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Yo mando a mi gato, y mi gato manda a su rabo.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Yo me morí, y que cosas vi.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Yo que callo, piedras apaño.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Yo satisfecho, todo el mundo satisfecho.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana.
Yo soy lana y vos me laváis.
Yo te enseñé a mear, y tu me quieres ahogar.
Yo te hice y tú me enseñas.
Yo te perdono el mal que me has hecho por lo bien que me sabes.
Yo y el otro, nos pedimos perdón el uno al otro.
Yo, yo, yo, y siempre yo.
Yunta buena, yunta mala, el buen arador bien ara.