Recopilación de Refranes y Dichos Populares.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Nace toda criatura, según se dice, con su ventura.
Nacer de pie. Nacer con suerte o en una familia acomodada.
Nació para porfiar como cualquier mujer: tijeretas han de ser.
Nada complicado da buen resultado.
Nada con nada, total nada.
Nada creas, si no lo que veas.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Nada necesita quien tiene lo bastante.
Nada, no es buena ni para frita ni para asada.
Nada, poca es para soldada.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Nada sacar y mucho meter, segura receta para enriquecer.
Nada se hace sin manos.
Nada sirve de nada, sólo sirve ser una persona con dignidad y honradez. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Nada tan sabroso como el hablar mal del prójimo.
Nada tiene el que nada le basta.
¿Nada? Poca cosa para ser asada.
Nadal, frío cordial, invierno de verdad. (25 de diciembre)
Nadar y nadar, y a la orilla ahogar.
Nadie arrebañando engorda.
Nadie busca ruido con su dinero.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Nadie da lo que no ha.
Nadie da lo que no tiene.
Nadie da palos de balde.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Nadie diga daré, daré, que más vale un toma que dos te daré.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Nadie envejece a la mesa.
Nadie es mejor que nadie.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Nadie es profeta en su tierra.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
Nadie escarmienta en cabeza ajena
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Nadie le da vela en este entierro.
Nadie le dio la vara, pero él se hizo alcalde y manda.
Nadie más engreído que un tonto bien vestido.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ha pedido.
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena. (4 diciembre).
Nadie se alabe hasta que acabe.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Nadie se hace rico dando.
Nadie se meta donde no le llaman.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro
Nadie se mira su moco, poro sí el que le cuelga al otro.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Nadie tira piedras a su tejado.
Nadie toma lo que no le dan.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Naipes y vino tienen el mundo perdido.
Nao vieja mal navega.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Nariz de santo viejo no huele el incienso.
Natura revertura, el gato a la ceniza.
Naturaleza siempre hace lo mejor.
Nave sin timón, pronto perdición.
Nave y mujer, de lejos parecen bien.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Necedad es contender con quien no puedes vencer.
Necedad es dar más fe a palabras que a obras.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Necio aquel que padece por culpa que otro merece.
Necio con colmo es el que deja lo cierto por aquello que es dudoso.
Necio es asaz quien vendimia en agraz.
Necio es quien con necios anda.
Necio por natura y sabio por lectura.
Necio que calla por sabio que pasa.
Necio que sabe callar camino de sabio va.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Necios hace la ventura y sabios la desventura.
Necios y gatos son desconfiados.
Necios y porfiados, hacen ricos los letrados.
Necios y porfiados me hacen muros y tejados.
Necios y sabios todos erramos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Negra es la pimienta y cómenla los hidalgos y blanca es la nieve y písanla los caballos.
Ni a la mujer qué llorar ni al perro qué llorar, nunca les ha de faltar.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada, no les des posada.
Ni a rico debas, ni a pobre prometas.
Ni a todos dar, ni con necios porfiar.
Ni abad por vecino, ni fraile maitino.
Ni abril sin flores, ni juventud sin amores.
Ni absuelvas ni condenes, si cabal noticia no tienes.
Ni adobo sin ajo, ni campanas sin badajo, ni viuda sin majo.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Ni amigo jugador, ni tahur mal bebedor.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Ni amistad con fraile ni con monja que te labre.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Ni arroz pegado, ni guiso ahumado
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Ni beber de bruces ni mujer de muchas cruces.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Ni boda sin canto, ni muerte sin llanto.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Ni buen médico, ni buena caza, sino buena hogaza.
Ni cabalgues en potro, ni tu mujer alabes a otro.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Ni carbón ni leña no lo compres cuando hiela.
Ni casa en cantón, ni cabe mesón.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Ni cases sin ver ni firmes sin leer.
Ni caza de cazador, ni dinero de jugador.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Ni con cada mal al cirujano, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Ni de flores en marzo, ni de mujer sin empacho.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de mozo buen consejo, ni de viejo valor. (Vencejo: Ligadura, atadura, principalmente la de los haces de mies).
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Ni de mucho mal muere, ni de poco escapa, cuando el enfermo está en la cama.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo. (Vencejo: Ligadura, atadura, principalmente la de los haces de mies).
Ni dineros en mozos, ni armas en locos.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Ni el anzuelo ni la caña, sino el cebo les engaña.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Ni ella sin ellas, ni ellas sin ella.
Ni en agosto caminar, ni en diciembre navegar.
Ni en burlas ni en veras, con tu amo partas peras.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Ni en la fragua tientes, ni en la botica lamas.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Ni fía, ni porfía, ni entres en cofradía.
Ni fíes del amor, ni de baranda de corredor.
Ni fíes en monje prieto ni en amor de nieto.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Ni fíes, ni porfíes, ni cofradies.
Ni fíes, ni porfíes, ni confíes, ni arriendes, y vivirás entre las gentes.
Ni fraile bueno por amigo, ni malo por enemigo.
Ni fraile en boda, ni perro entre las ollas.
Ni fraile por amigo, ni clérigo por vecino.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Ni hagas del queso barca, ni del pan San Bartolomé.
Ni hagas huerta en sombrío, ni edificio junto al río.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Ni hermosa que todos alaben, ni fea sin gracia.
Ni hermosa sin tacha, ni fea sin gracia.
Ni hierba en el trigo, ni sospecha en amigo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Ni hombre sin ombligo, ni huerta sin cabrahígo. (Cabrahígo: higuera silvestre, fruto de ese árbol).
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Ni judíos ni puercos metas en tus huertos.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Ni la cama del rey está sin pulgas.
Ni los niños ni las bestias quieren fiestas.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho. (Cohecho: soborno).
Ni llueca eches que pollos saques.
Ni mal sin pena, ni bien sin galardón.
Ni marzo con flores, ni moza con amores.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Ni médico novel ni confesor doncel.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Ni mesa sin pan, ni mocita sin galán.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Ni moza de plaza, ni rico de caza.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Ni mozo trasnochador, ni caldo recalentado, ni amigo reconciliado.
Ni mujer de otro ni coz de potro.
Ni novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Ni ojo en la carta ni mano en el arca.
Ni olla descubierta, ni casa sin puerta.
Ni olla sin tocino ni sermón sin agustino.
Ni ollas sin tocino, ni bodas sin tamborino.
Ni para buenos cumple ganar, ni para malos dejar.
Ni para mozo hay mal cocinero, ni para viejo fiel despensero.
Ni pases vado ni duermas en prado.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Ni perder derechos, ni llevar cohecho.
Ni perro negro, ni mozo gallego.
Ni pidas a mujer hermosa, ni prometas a pobre, ni debas a rico.
Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió.
Ni pidas lo que negaste, ni niegues lo que pediste.
Ni pierdas derecho ni pagues cohecho.
Ni pierdo ni gano, levántome a mi mano.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Ni por grande bueno, ni por chico ruin.
Ni por pan a casa del cura va la moza segura.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Ni potro, ni mujer de otro.
Ni procesión sin tarasca, ni mujer sin fraile. (Tarasca: Figuara de sierpe o dragón que suele sacarse en la procesión de Corpus.
Ni provecho sin daño, ni daño sin provecho.
Ni puta seas, ni hagas las semejas.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Ni que me siembres en marzo, ni me siembres en abril, en mayo voy a salir.
Ni quiero casar, ni esperar, ni quiero partir la olla con quien ignora el refrán: ‘contigo pan y cebolla’. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Ni quiero malo sin bueno, ni perro sin cencerro.
Ni quinta no soplada, ni moza no besada.
Ni quito ni pongo rey, mas ayudo a mi señor.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Ni río por vecino, ni viña junto al camino.
Ni rocín ni moza ruin.
Ni se muere padre, ni cenamos.
Ni se muere padre, ni comemos olla.
Ni seas de hiel, ni seas de miel.
Ni seas fraile en tu tierra ni te cases fuera de ella.
Ni sin pan hay paz, ni sin paz hay pan.
Ni sin trigo ni sin amigo.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Ni sopas de añadido, ni mujer de otro marido.
Ni soy buena, ni soy mala, ni se me tienen los pies en casa.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Ni tanto ni tan calvo.
Ni tanto, ni tan calvo, que se le vean los sesos.
Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre
Ni tanto que queme el santo, ni tan poco que no lo alumbre.
Ni te abatas por pobreza ni te ensalces por riqueza.
Ni te compro limas, ni te compro peras, ni te comprometas a lo que no puedas.
Ni temas toro, ni acoses vaca.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Ni todo a corte, ni todo a monte.
Ni todos los que tienen libros son lectores, ni todos los que tienen escopeta son cazadores. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Ni tu pan en tortas, ni tu vino en botas, ni tu carne en longanizas.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Ni verano hasta San Juan ni invierno hasta Navidad. (24 de junio).
Ni villa sin aldea, ni puta sin alcahueta.
Ni viña en bajo, ni trigo en cascajo.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Ni vive, ni deja vivir.
Niebla abajo, sol arriba.
Niebla de marzo, helada de mayo.
Niebla en diciembre, lluvia o solano viene.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Niebla en verano, norte en la mano.
Nieblas en alto, aguas en bajo.
Nieve de octubre, nieve para cinco meses.
Nieve en febrero, en las patas se la lleva el perro. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Nieve en febrero, hasta la siega el tempero.
Nieve en marzo vele muchos 'eurazos' (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Ningún burro se queda calvo.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Ningún ladrón quiere ser robado.
Ningún perro lamiendo engorda.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Ningún sabio es conocido sino de otro.
Ningún tomar es malo.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Ningún tonto tira piedras a su tejado.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Ninguna es casada, sin que le cueste nada.
Ninguna loba pare corderos.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Ninguna mujer es fea si se la mira por donde mea.
Ninguno de otros es señor si no lo es del corazón.
Ninguno está obligado a hacer más de lo que sabe y puede.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Ninguno haga tanto mal como pueda pagar.
Ninguno hay tan lince que en las tinieblas no deslice.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Ninguno perdido va a menos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Ninguno sube al cielo sin escalera.
Ninguno tan pobre muere que más no naciera.
Ninguno tiene tan gran cojera que no pueda andar una legua.
Ninguno vive sin confianza.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Niño bien amado, niño bien castigado.
Niño de un año saca la leche del calcaño.
Niño llorón, boca abajo calló.
Niño llorón, boca abajo y coscorrón.
Niño mal vezado, difícilmente enmendado.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Niño que has de acallar, no le hagas llorar.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Niño que mucho llora, poco mea.
Niño que no llora, no mama.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Niño quemado, no se arrima al fuego.
Niño quieto y, callado, es que ha hecho algo malo.
Niño quieto y callado, es que hace algo mio.
Niños y viejos, todos son parejos.
No al moco, sino donde cuelga.
No alabes hasta que pruebes.
No alabes lo que ya sabes.
No andes con soberbia sobre la tierra, porque serás el primero que caiga debajo de ella.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
No aventures nunca tu riqueza, por consejo del que vive en pobreza.
No basta comenzar bien, ni sirve remediar bien, si no se acaba bien.
No basta parecerlo, hay que serlo.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
No bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
No bebas en laguna, ni comas más de una aceituna.
No bebas lo que no veas.
No busques a la vez fortuna y mujer.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
No busques la suerte y te saldrá al paso
No busques pan en la cama del can.
No busques sino lo que perdiste.
No cabe todo en todos.
No cabemos en el fuego y parió mi suegra.
No caben dos pies en un zapato.
No cabíamos al fuego, y entró mi suegro.
No cacarees en corral ajeno.
No calientes horno para que cueza otro.
No cambies amigo viejo por amigo nuevo.
No cantes gloria hasta el fin de la victoria.
No castigues enojado, sino aplacado.
No cierres una puerta, sin tener otra abierta.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
No comas caliente, no perderás el diente.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
No comas siempre de lo que has ganado, mas vive de modo que mueras honrado. (Facilitado por: Adrián Alvarez)
No comer por haber comido, es bienvenido.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
No comer por haber comido, no es mal de peligro.
No comer por haber comido, no tienes nada perdido.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
No comer por no cagar es dos veces ahorrar.
No compra barato quien no ruega rato.
No compres casa en esquina, ni tengas mujer que no sepa cocina.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
No compres nunca fiado, que al final es repagado.
No con palabras, sino con migas, se llenan las barrigas.
No con quien naces, sino con quien paces.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
No conociendo al amigo nuevo, a las veces con daño le pruebo.
No conserva bien quien no aumenta.
No corras sin saber andar.
No cortes tu colmenar hasta después de vendimiar.
No creas al que de la feria viene, sino al que a ella vuelve.
No crece el río con agua limpia.
No creó Dios al burro para músico.
No críes hijo ajeno, no sabes si te saldrá bueno.
No cuentes dinero delante de los pobres.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
No cura el flato la sangría, sino la buena malvasía.
No da paso seguro quien corre por el muro.
No da quien ha, sino quien vezado está.
No da quien quiere, sino quien tiene y puede.
No da quien tiene, sino quien quiere.
No dar ni recibir, sin escribir.
No dar respuesta, despedida cierta.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
No dará una higa por no alargar la mano.
No daré mi brazo a torcer, aunque sepa perecer.
No dejes camino por vereda.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
No dejes que en la ensalada te falte la cebolla blanca. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
No desees y serás el hombre más rico del mundo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
No diga la lengua lo que pague la cabeza.
No diga ninguno: no puedo aprender; tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
No digas 'no', sin saber por qué no.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
No digas quien eres, que tus obras lo dirán.
No digas quien eres, ya te lo dirán.
No digas 'zape' hasta que no esté el gato en la gatera.
No donde naces, sino donde paces.
No dormir mucho por haber bien sesteado, no es mal de cuidado.
No eches la gata en tu cama, o no la patees después de echada.
No eches perro antes de tener ganado.
No en lo grande está lo bueno, sino en lo bueno está lo grande.
No entiende ni sabe letra sino por el libro de su aldea.
No entra en misa la campana y a todos llama.
No enturbies aguas que hayas de beber.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
No era nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
No es aquella gallina buena que come en tu casa y pone en la ajena.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
No es buen carretero el que carga delantero.
No es buen habla la que todos no entienden.
No es buen mosto el cocido en agosto.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
No es bueno el mosto cocido en agosto.
No es bueno hacer un hoyo para tapar otro.
No es bueno quien cree malos a los demás.
No es bueno salir de un lodo y entrar en otro.
No es de ahora el mal que no mejora.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
No es el bien conocido hasta que es perdido.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
No es el que más grita el que tiene más razón.
No es en mano del piloto que deje el viento su soplo.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
No es habilidad poca saber nadar y guardar la ropa.
No es hermoso lo hermoso, sino lo que agrada.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
No es la miel para la boca del asno.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
No es lo mismo llamar, que salir a abrir.
No es lo mismo oír decir 'moros vienen', que verlos venir.
No es lo mismo oír que escuchar.
No es lo mismo parir que criar.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
No es lo mismo predicar que dar trigo.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
No es mal ardid entrar riñendo donde os han de reñir.
No es mal sastre el que conoce el paño.
No es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia.
No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.
No es más rico el que no tiene, sino el que menos desea.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
No es mucho que, a quien te da la gallina entera, le des tú una pierna de ella.
No es mucho que pierdas tu derecho no sabiendo hacer tu hecho.
No es nada la cara que tienes, sino la cara que pones. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No es nada lo del ojo, y lo llevaba en la mano.
No es nada lo que enfermó para los vicios que cogió. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No es nada, que del humo llora.
No es ninguno más viejo de cuanto lo parece.
No es oro todo lo que reluce.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
No es poco andar no parar.
No es poco primor alzar manos de labor.
No es por el huevo, sino por el fuero.
No es puñalada de pícaro. (Asunto que no requiere de atención urgente). (Facilitado por: Yago Mielgo)
No es siempre el mejor camino el más corto.
No es sólo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
No es tan fiero el león como le pintan.
No es tu amigo el que te cubre con las alas y te hiere con el pico.
No es villano el de la villa, sino el que hace la villanía.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
No escarmentéis de una vez, y serán dos o tres.
No esperéis que nadie, por bien de su amigo, pierda de lo suyo lo que vale un higo.
No esperes para diciembre lo que no cogiste en mayo.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No está bien el fuego junto a las estopas.
No está el horno para bollos.
No está el que fía porque salió a dar de palos a uno que le debía.
No está en que se haga presto, sino en que se haga bien.
No esta la carne en el plato por falta de gato.
No están bien dos pobres a una puerta.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
No estés mucho en la plaza, ni te rías de quien pasa.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
No existe culo honrado solo existe culo mal trabajado.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
No falte voluntad, que no faltará lugar.
No fiar de perro que cojea.
No fíes en perro que cojea, ni tampoco en amor de gallega.
No fíes, ni desconfíes, ni hijos ajenos críes.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
No fíes no porfíes, ni apuestes ni desafíes.
No fío, porque pierdo lo mío.
No gozar para no sufrir, es la regla de bien vivir.
No habiendo enemigo enfrente, todo el mundo es valiente.
No habla mejor quien más voces da.
No hables mal de las mujeres ni pongas mala fama, que una mujer es tú madre y otra mujer es tú hermana. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No hables mal del puente hasta haber cruzado el río.
No hables sin ser preguntado y serás estimado.
No habría cabeza sana si en todo se mirara.
No habría palabra mala si no fuese mal tomada.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
No hace poco quien su mal echa a otro.
No hacen un periódico sus redactores, sino sus lectores. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No hacen viejos los años, sino otros daños.
No hacer bien, es no hacer nada o hacer mal.
No hagáis mal y ninguno os lo dirá.
No hagas bien al malo y no te dará mal pago.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
No hagas cosas buenas que parezcan malas.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
No hagas nada, alcalde, sin oír a la otra parte.
No hagas tantas mercedes que traigas las manos por las paredes.
No hagas trampa en que caigas.
No hallar pájaros en los nidos de antaño.
No han de faltar ni rey que nos mande, ni papa que nos excomulgue.
No hará nadie tanto mal como pagará.
No has de ceder con quien naces, sino con quien paces.
No hay abril que no sea vil, al principio, al medio o al fin.
No hay albarda que le quede bien.
No hay altar sin cruz.
No hay amigo ni hermano, si no hay dinero en la mano.
No hay amor sin amargor.
No hay año malo con abril bueno.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
No hay atajo sin trabajo.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
No hay avaricia sin pena.
No hay bestia fiera que no se huelgue con su compañera.
No hay bestia que no brame en su guarida.
No hay bien estimado sin trabajo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
No hay bien que dure ni mal que no se acabe.
No hay bien que perjuicio no traiga.
No hay boda sin doña Toda.
No hay boda sin tornaboda.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
No hay buena olla con agua sola.
No hay bueno caro, ni malo barato.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
No hay caldo que no se enfríe.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
No hay camino llano que no tenga algún barranco.
No hay carga más pesada que una mujer liviana.
No hay carnaval sin cuaresma.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
No hay casa más segura que la que acaban de robar.
No hay casa ni casita que no tenga su crucecita.
No hay casa ni huerta que una vez al año no se quede abierta.
No hay casa tan bien cubierta que no tenga una gotera.
No hay casado gordo que no sea bobo, ni clérigo flaco que no sea bellaco.
No hay casado rico ni muerto pobre.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
No hay cerradura donde es oro la ganzúa.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
No hay colocación sin llevar un buen jamón.
No hay comida buena a la que no siga mala cena.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
No hay cosa firme ni estable en esta vida y mundo miserable.
No hay cosa más barata que la comprada.
No hay cosa más cara que la prestada.
No hay cosa más dulce que el recibir, ni más dura que el pedir.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
No hay cosa más rica que rascarte donde te pica.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
No hay cosa nueva que de contar no sea.
No hay cosa peor, que lamentarse de lo que no sucedió. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No hay cosa que canse más que el trabajo, si no es el holgar.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
No hay cosa que más descontente que vivir entre ruin gente.
No hay cosa que no tenga su contra.
No hay cosa sin desperdicios.
No hay cosa tan bien repartida como el talento; cada cual con el suyo esta contento.
No hay cosa tan mala que para algo no valga.
No hay cosa tan mezquina que para algo no sirva.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay daño de uno sin provecho de otro.
No hay daño que no tenga apaño.
No hay de la verdad testigo como el vino.
No hay día sin acedía.
No hay día sin lección.
No hay día sin su porfía.
No hay dicha mayor que servir a buen señor.
No hay dinero del suegro que no sea con pleito.
No hay dolor que la mujer no sepa hacerlo menor.
No hay dos sin tres.
No hay duelo sin consuelo.
No hay enemigo fácil, pero si amigo difícil.
No hay enemigo pequeño.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
No hay gallina gorda por poco dinero.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
No hay gozo cumplido: que tan presto es menguado como venido.
No hay guarro que no sea escrupuloso.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
No hay hermosura sin ayuda.
No hay hermosura sin gordura.
No hay hijo como su padre ni padre como su abuelo.
No hay hombre sin hambre.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
No hay jolgorio donde no hay comistorio.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
No hay ladrón que no sea llorón.
No hay ladrón sin encubridor.
No hay linaje sin putas ni muladar sin pulgas.
No hay loco que coma lumbre.
No hay luna como la de enero, ni amor como el primero.
No hay mal año por piedra, mas ¡ay! de a quien acierta.
No hay mal bueno.
No hay mal que cien años dure (ni cuerpo que lo resista).
No hay mal que cien años dure, ni persona que lo aguante.
No hay mal que por bien no venga.
No hay mal sin baldón, ni bien sin satisfacción.
No hay mal tan grave que si no se acaba no se acabe.
No hay mal tan lastimero como no tener dinero.
No hay mala cocinera con tomates a la vera.
No hay manca que no hile una manta.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
No hay manjar que no empalague ni vicio que no harte.
No hay mano llena.
No hay mano vacía en voluntad llena.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
No hay marzo bueno.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
No hay mas bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana
No hay más cera que la que arde.
No hay más cruda guerra que entre la parentela.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
No hay más señal de agua que cuando llueve.
No hay matrimonio sin su demonio.
No hay mayor desprecio que el no hacer aprecio.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
No hay mayor duelo que el del alma y del cuerpo.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
No hay mayor felicidad que hacer una buena obra a escondidas y que se descubra.
No hay mayor mal que el descontento de cada cual.
No hay mayor mancilla que muchas manos a una morcilla.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
No hay mejor ahorrar, que poco gastar.
No hay mejor alimento que una buena ensalada para en cualquier momento ir a tocar la campana al convento. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No hay mejor beleño que el buen sueño.
No hay mejor bocado que el hurtado.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
No hay mejor cirujano que el que ha sido acuchillado.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
No hay mejor goma de borrar que la del tiempo.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
No hay mejor lotería que el ahorro y la economía. (Envidado por: Roberto Giménez)
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
No hay mejor luz que la de la mañana, ni mejor comer que con buena gana.
No hay mejor maestra que necesidad (pobreza).
No hay mejor medianero que cada uno por si mismo.
No hay mejor pagador que el labrador.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
No hay mejor pariente que el buen amigo presente.
No hay mejor remiendo que el del mismo paño.
No hay mejor universidad que la necesidad.
No hay mejor vecina que tu cocina.
No hay miel sin hiel.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
No hay moza fea ni vieja hermosa.
No hay moza fea que presumida no sea.
No hay mozo triste ni viejo alegre.
No hay mucho que no baste, ni nada que no se gaste.
No hay mucho que no se acabe ni poco que no alcance.
No hay mujer fea por donde mea. (Enviado por: Raúl García)
No hay mujer gorda que no sea boba, ni flaca que no sea bellaca.
No hay mujer más buena que la mujer ajena.
No hay mujer, por buena que sea, que cuando mea no se pea.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
No hay mujer que tenga seso cuando se mira al espejo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
No hay mujer tan buena como la ajena.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
No hay nada más caro que lo regalado.
No hay nada nuevo bajo la capa del cielo.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
No hay nadie más tonto que el que cree tontos a los otros.
No hay nadie perfecto, sólo que algunos abusan.
No hay necesidad de enseñar al gato a arañar.
No hay ningún animal que no se parezca al amo.
No hay ningún rico que entienda a un pobre.
No hay novia fea, ni muerto rico.
No hay oficio bueno y malo que no dé de comer a su amo.
No hay oficio como el de alfarero, que de barro hace dinero.
No hay olla sin ningún garbanzo negro.
No hay olla tan fea que no halle su cobertera.
No hay palabra dicha que no pueda ser contradicha.
No hay palabra mal dicha si no es mal entendida.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida
No hay pan sin afán.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
No hay peor astilla que la del mismo palo.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
No hay peor ciego que el que siendo ciego, cree ver.
No hay peor cuña que la de la misma madera.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
No hay peor lucha que la que no se hace.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
No hay peor saber que no querer.
No hay peor sordo que el que no quiere oír.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
No hay peor tienda que la vacía.
No hay pesares ni regocijos en la casa en que no hay hijos.
No hay placer que no enfade, y más si cuesta de balde.
No hay placer sin beber y sin comer.
No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague
No hay plazo que no se cumpla, ni deuda que no se pague.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe. (Lueñe: Distante, lejano, apartado).
No hay primavera sin flores, ni verano sin calores, ni otoño sin racimos, ni inviernos sin nieves ni fríos. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No hay provecho propio sin daño para otro.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
No hay que acostumbrarse a lo que no ha de durar.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
No hay que coger el rábano por las hojas.
No hay que saludar con sombrero ajeno.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
No hay quien de su capa sepa tanto como de las ajenas.
No hay quince años feos.
No hay quinto malo.
No hay regla sin excepción.
No hay renta más segura y cierta que dejar de gastar lo que se puede excusar.
No hay rey traidor ni papa excomulgado.
No hay rico que entienda a un pobre.
No hay río bravo que no tenga vado, ni plazo que no llegue a cabo.
No hay rosa sin espinas.
No hay ruin que no se tenga por bueno.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor.
No hay sábado sin sol, ni viejo sin dolor.
No hay sardina mala, ni lo puede ser; que la que es mala para comer, es para beber.
No hay tal caza como con perros viejos.
No hay tal comer como al pie de la obra.
No hay tal mensajero como el dinero.
No hay tal placer como beber y comer.
No hay tal razón como la del bastón.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
No hay tal rematador como el buen viento.
No hay tal saber como comprar y vender.
No hay tal ungüento como el tiempo.
No hay tan brava cosa como la mujer celosa.
No hay tela sin falta.
No hay tempestad que mucho dure.
No hay tierra mala si la viene su añada.
No hay tierra tan brava que resista el arado, ni hombre tan manso que quiera ser mandado.
No hay tiro, voló el pato.
No hay tonto a quien no admire otro tonto.
No hay tonto para su provecho.
No hay tonto que no se tenga por listo.
No hay un mes de agosto que se parezca a otro.
No hay verano hasta San Juan, ni invierno hasta Navidad.
No hay vicio que no canse.
No hay vicio sin suplicio.
No hay vida como la del pobre, teniendo pan que le sobre.
No hay vieja sin queja.
No hay viejo cobarde.
No hay viejo que no haya sido buen mozo.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
No hay viudita sin duelo, ni triste sin consuelo.
No hay vuelta sin revuelta.
No he miedo, mas he recelo.
No herir ni matar no es cobardía, sino buen natural.
No importa tanto que hay sobre la mesa, si no lo que hay sobre la silla. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No juzgues la pieza por la muestra.
No la hagas y no la temas.
No lamas hueso, mientras haya magro.
No le diga Dios al juez lo que puede ni a la mujer lo que quiere.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
No le pidas peras al olmo.
No le pongas mesa al albañil hasta que le veas venir.
No le quiere mal quien le hurta al viejo lo que ha de cenar.
No llenar s bien la panza, si no haces una matanza.
No madura la uva con la luna.
No mandes al niño que se eche, ni al viejo que se levante.
No me apretéis, que diré lo que oír no queréis.
No me digas quien eres, ya me lo dirán tus procederes.
No me mires para recordarme, recuérdame sin mirarme.
No me pesa el que enfermó, sino las malas mañas que tomó.
No me pesa que mi hijo pierda, sino que desquitarse quiera.
No me pesa que mi hijo quiera jugar, sino de que pierda y se quiera desquitar.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien sabidas.
No muestre dientes quien morder no puede.
No nació quien no erró.
No naciste para vos solo; otro para vos y vos para otro.
No niega, pero no entrega.
No niegues cosa que tu demandarías.
No niegues lo que pidas y no pidas lo que niegues.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
No ordenes regla que ponga mal fuero en la venta.
No partiste, no reñiste.
No pica la zarza tan alto.
No pidas cerezas al cardo, que nunca las ha llevado. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No pidas cuentas donde no hay recibo.
No pidas de mano ajena, si la tuya no va llena.
No pidas lo que tu negarías.
No pidas que otro haga lo que tú puedes hacer.
No pidas un cañón para matar un gorrión.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él, te diga el mentiroso.
No pierdas un amigo provechoso por lo que te diga un mentiroso. (Facilitado por: Adrián Alvarez)
No pierde el seso quien no tiene.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
No por mucho madrugar, amanece más temprano.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
No por mucho pan, es peor el año.
No porque la rana salte tiene muelles.
No presuma de tener ciencia quien no tiene experiencia.
No pretenda ser buey el que ha nacido rana.
No pretendas realizar ante los demás aquello de que nunca has sido capaz.
No protejas el medio ambiente, protégelo entero. (Enviado por: Mª Luisa Martinez)
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
No puede gozar lo suyo cierto el que pena por lo ajeno.
No puede la cebra despojarse de sus rayas.
No puede ser más negro que sus alas el cuervo.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
No quieras comer perdiz antes de matarla.
No quieras rizar los rizos.
No quieras ser porfiador, ni trabar pelea contra razón si quieres lograr tus canas y quijadas.
No quieras ver segado lo que no has sembrado.
No quiero, no quiero, pero échamelo en el sombrero.
No quiero, no quiero, pero me pongo el primero.
No quiero perro con cencerro.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
No responda sí al mayor, sino sí, señor.
No río sin vado, ni familia sin malo.
No rompe por delgado, sino por gordo y mal hilado.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
No sabe bien la cena que se come en mesa ajena.
No sabe donar, quien tarde en dar.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
No sabe mandar quien no ha sido mandado.
No sabe más el que más cosas sabe, sino el que sabe lo que importa. (Enviado por: Mª Luisa Martinez)
No saques espinas donde no hay espigas.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristán.
No se acuerda la suegra de que fue nuera.
No se bañaba y se bañó; su mujer se lo pidió.
No se cava con el mango de la azada pero el mango ayuda a cavar.
No se cogen truchas a calzas enjutas.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
No se está nunca tan bien que no se pueda estar mejor, ni tan mal que no pueda estar peor.
No se ha de exprimir tanto la naranja que amargue el jugo.
No sé hablar, y me mandas predicar.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No se hacen tortillas sin batir huevos.
No se han de decir todas las verdades en todos tiempos y lugares.
No se hizo la miel para la boca del asno.
No se llame pobre quien tiene suyos el día y la noche.
No se me da nada, que muriendo todo se acaba.
No se me olvidará.., mientras me acuerde.
No se mide el río con los dos pies.
No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de Dios.
No se nace caballero, hay que saber serlo.
No sé ni hablar, y mándanme predicar.
No se pierde lo que se dilata.
No se puede a la vez hacer soplar y sorber.
No se puede dormir y guardar la era.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
No se puede estar en misa y repicando.
No se puede exigir de la nieve más que agua.
No se puede nadar y guardar la ropa.
No se puede repicar y andar en la procesión.
No se puede servir a dos señores a un tiempo y tener a cada uno contento.
No se puede tocar las campanas y estar en la procesión.
No se queje de engaño quien por la muestra compra el paño.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
No se si tirarme al Metro, o la taquillera.
No se sienta seguro quien tiene mal en el culo.
No se va al cielo a caballo.
No seas bobo, Juan, y no te lo llamarán.
No seas fiel a quien piensa que eres un ladrón.
No seas juez entre dos amigos.
No seas pobre y morirás honrado.
No siembres ni comas hierbabuena en tiempo de guerra.
No siempre dice locuras el loco.
No siempre el poderoso vence sino quien Dios quiere.
No siempre el sabio es sabio.
No siempre es el mejor camino el más corto.
No siempre es mejor, poner toda la carne en el asador.
No siempre le está bien al rico gastar ni guardar, ni al pobre escatimar.
No sientas el tiempo perdido, sino el que puedas perder.
No sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
No sirvas al que sirvió ni te fíes de un buen ladrón. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No solo de pan vive el hombre.
No sólo ha de serlo la mujer, sino que débelo parecer.
No sometas a fortuna de una hora lo que has ganado en toda tu vida.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
No son hombres todos los que mean en la pared.
No son las medias blancas para las gorrinas.
No son peces todo lo que entra en las redes.
No soy monedita de oro, para caer bien a todos.
No soy Séneca ni Merlín, mas entiendo mi latín.
No sueltes una rama hasta tener otra mejor bien agarrada.
No supe de duelos hasta que junte mis hijos con los ajenos.
No te acostumbres a lo que no dure.
No te alabes antes de que acabes.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
No te alegres de mi duelo, que cuando fuere el mío viejo el tuyo será nuevo.
No te arrimes a señor ni a baranda vieja de corredor.
No te avergüence tu cuna, aunque sea ciega de fortuna.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
No te cases con mujer que te gane en el saber.
No te cases con pastor, que te llamaran pastora. Cásate con labrador que te llamarán señora. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
No te cierres una puerta, si no has abierto otra.
No te de Dios más mal que muchos hijos y poco pan.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
No te digo que te vayas, pero ahí está la puerta.
No te digo que te vistas, pero ahí tienes la ropa.
No te enamores de noche y bailando, enamórate de día y trabajando.
No te enamores guapo los días de fiesta, que todas las gorrinas están dispuestas.
No te fíes de hombres tuertos ni menos en corcovados.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
No te fíes de la fortuna, que es mudable como la luna.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de diciembre.
No te fíes de las nieblas, ni de promesas de suegras.
No te fíes de los hombres aunque los veas llorar, que llorando están pensando como te van a engañar.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
No te fíes de oficial nuevo ni de barbero viejo.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
No te fíes del amigo que duerme.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
No te fíes del sol de primavera.
No te fíes del sol del invierno.
No te fíes y no serás engañado.
No te hacen viejo tus años, sino tus sayos.
No te hagas mandador donde no fueres señor.
No te hagas mucho de rogar, en lo que te pueda beneficiar.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
No te hinches y no reventarás.
No te lances a hablar sin que preceda el pensar.
No te metas donde salir no puedas.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
No te quites el gabán hasta que llegue San Juan.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
No te sobre que te quiten, ni te falte que mendigues.
No tejes en tu lugar y te vas a tejer fuera.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
No templa cordura lo que destempla ventura.
No tener ni pies ni cabeza.-.
No tengas miedo al frío ni a la helada, sino a la lluvia porfiada.
No teniendo para comer, no te lo gastes en el café.
No tiene el rey tal vida como el pícaro en la cocina.
No tires piedras sobre tu tejado.
No todo el monte es orégano.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
No todos los que mean en pared son hombres.
No todos los que val a la feria compran o venden en ella.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
No todos pueden vivir en la plaza.
No tomes consejos de tus riquezas con el hombre que está en la pobreza.
No vale nada el señorío sin compañero o amigo.
No vale ser marqués, sino saberlo ser.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
No vendas la piel, antes de cazar al oso.
No vendas la piel de oso antes de haberlo cazado.
No vivas siempre estirado, que a veces hay que estar agachado.
No vive más el bueno de lo que quiere el malo.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Noche de San Juan, noche de enramas, en que los mozos rondas a las enamoradas. (24 de junio).
Noche de San Juan, noche de sanjuanadas, total, nada. (24 de junio).
Nochecitas alegres, mañanitas tristes.
Noches felices, mañanitas tristes.
Nominativo juego, genitivo taberna, dativo ramera, acusativo pobreza, vocativo ladrón.
Nones han de ser, y no doy mi brazo a torcer.
Noria hundida, huerta perdida.
Noria no usada, noria arruinada.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Norte oscuro, vendaval seguro.
Nos están meando y dicen que llueve.
Nosotros a lo ajeno y el diablo a lo nuestro.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Noviembre 30 días trae, con abril, junio y septiembre; de 28 solo hay uno, los demás de 31.
Noviembre dichoso mes, que empieza con Los Santos y acaba con San Andrés.
Noviembre es de estío la puerta del frío.
Noviembre, mes de batatas, castañas, bellotas y nueces.
Noviembre, si las flores dan, coge el azafrán.
Noviembre tronado, malo para el pastor, y peor para el ganado.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
Novillo de vaca nueva y el potro de yegua vieja.
Nublo en un ojo por dos vale el otro.
Nudo apretado, dolo al diablo.
Nudo hagas que deshagas.
Nudo que el sastre no dio, puntada que se perdió.
Nueces llenas, poco suenan.
Nueras y suegras, imágenes negras; cuñadas y yernos, a los infiernos.
Nuestro alcalde nunca da paso de balde.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Nuevo alcalde, nuevas alcaldadas.
Nuevo rey, nueva ley.
Nuevos tiempos, camisas viejas.
Nunca a tu enemigo hagas de tu mal testigo.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Nunca amanece igual para todos.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
Nunca cages más de lo que comes.
Nunca digas de este agua no beberé.
Nunca digas: 'este cura no es mi padre'.
Nunca digas nunca.
Nunca el diablo hizo empanada que no quisiera comer la mejor tajada.
Nunca el envidioso medró, ni el que junto a él vivió.
Nunca el juglar de la tierra tañe bien la fiesta.
Nunca el sabio dice no pensé.
Nunca en la vejez, ni latín ni mujer.
Nunca en vasijas de cobre, ni en pucheros vidriados, tengas oleosos ni ácidos guardados.
Nunca es más grande el hombre que cuando esta de rodillas.
Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Nunca esperes que haga tu amigo lo que tu pudieres.
Nunca está el sordo más aislado que cuando está acompañado.
Nunca está mejor el árbol que en la tierra donde se cría.
Nunca falta Dios a los pobres.
Nunca falta el juicio sino cuando es menester.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Nunca falta quien te dé un duro para un apuro.
Nunca falta un culo para un bacín.
Nunca falta un roto para un descosido.
Nunca falta un sapo para que baile con una rana.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Nunca gran fruto ha dado, el árbol muchas veces trasplantado.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Nunca hombre sabio y discreto, revele a mujer su secreto.
Nunca juegues con dos barajas.
Nunca la cólera hizo cosa buena.
Nunca la pereza hizo cosa bien hecha.
Nunca la soberbia subió al cielo.
Nunca les falta que hacer, al cura, al diablo y a la mujer.
Nunca los ausentes se hallaron justos.
Nunca los cangrejos andarán derechos.
Nunca llega a cicatrizar la llaga en la que muchas medicinas se ensayan.
Nunca llegues a parar donde veas perros flacos.
Nunca llovió que no escampase.
Nunca llueve a gusto de todos.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Nunca mal año por agua.
Nunca más bien me hallé que cuando menos hablé; nunca más mal que cuando hablé de más.
Nunca más perro al molino. (Enviado por: Fco. Romero) (Aparece en la Celestina)
Nunca me dieron alfiler chico que no me costase grueso.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Nunca mucho me costó poco.
Nunca olvides tu casa.
Nunca para el bien es tarde.
Nunca pares donde haya perros flacos.
Nunca pidas a quien tiene, sino a quien sabes que te quiere.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Nunca ruin por la vejiga.
Nunca se acuesta uno sin saber una cosa nueva.
Nunca se pierde nada, porque lo que uno pierde otro lo halla.
Nunca se va tan lejos como cuando no se sabe donde se va.
Nunca seas el primero para pagar y si para cobrar.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Nunca son de la misma opinión el gato y el ratón.
Nunca sueltes el pellejo que contenga vino añejo. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Nunca te dejes vencer por lágrimas de mujer.
Nunca te pagues de ruindades.
Nunca te ufanes de lo que ganes.
Nunca tiene razón, aquel que no tiene dinero.
Nunca tiene razón el que debe.
Nunca un yerro viene solo.
Nunca vi menos, que de abriles y obispos buenos.
Nunca vi un majadero sin su compañero.
Nunca vimos limpio que no fuese sucio.
Nunca vivas pobre para morir rico.